En esta región de Malí, la antigua ciudad de Jenne-jeno floreció como centro de agricultura, comercio y arte desde mediados del primer milenio hasta alrededor de 1600. Las figuras de terracota asociadas con esta civilización representan a hombres y mujeres, individualmente y en parejas, en una variedad de trajes y poses, incluyendo sentados, arrodillados y a caballo. La diversidad de imágenes y la habilidad con la que fueron modeladas revelan el rico patrimonio escultórico de una sofisticada cultura urbana.

Cabeza de barro de hombre de gran expresividad. Con dibujos de cicatrizaciones faciales.

Tamaño: 12x5x6,5 cms.

263 g.

Agotado

REF: Djenné-2